(26-6-08)
- Mientras ayer la cascada de malas noticias, para el común
de los mortales, anegaba la prensa y los noticiarios, hoy nos han
obsequiado con entremés casi zarzuelero.
Ayer, el superávit del estado descendía a mayo
pasado el 80 % respecto al mismo mes de 2007, otra mentira gubernamental,
ya que mientras el superávit de la Seguridad Social alcanzaba
los 14700 millones de euros,1220 millones más que el año
pasado en igual periodo, los déficits de AGE, comunidades autónomas
y ayuntamientos, el conjunto de los tres, alcanzaba los 12000 millones
de euros, por lo que la suma algebraica da como resultado esos 2700
millones de superávit, con lo que se vuelve a demostrar que
la empresa más rentable y mejor gestionada desde un nada recomendable
punto de vista economicista es la Seguridad Social, a diferencia de
las otras tres “empresas” que a su vez son las menos rentables
y más costosas para los cada vez menos ciudadanos que con sus
impuestos las soportan.
A esta situación han contribuido, de forma nada sorprendente,
la bajada de la recaudación por IVA, nada menos que un 17 %,
y no le van a la zaga otros impuestos, onerosísimos, que gravan
al capital, cual es el de sociedades, que en ese mismo periodo, su
recaudación ha descendido nada menos que el 19,7 %; por el
contrario, y dadas las rampantes subidas salariales que todos venimos
disfrutando con estos generosos patronos zapateriles, la recaudación
por IRPF, ¡sorpresa!, ha subido el 9,8 %.
Ayer, también, se nos dijo que para el año que viene
el paro alcanzará el 11 % de la población activa y que
con ello es más que posible que tengamos 375.000 parados más.
Igualmente se nos comunicó que se habilitarían ayudas
a los ladrilleros que no venden, solo 40000 millones más para
sus bolsillos, al tiempo que la AGE se apretaba el cinturón
en los estomagos de los posibles nuevos funcionarios ya que anulaba
el 70 % de las nuevas plazas previstas para cubrir en 2009. En la
misma línea de responsabilidad, los altos cargos se congelan
sus sueldos, ahorrando al estado nada menos que 20 millones de euros,
por lo que habrá que preguntarse en que bolsillos acabarán
tales cubitos salariales.
Hoy, también en línea con ese gran sentido de la responsabilidad
y de la entrega que nuestros próceres profesan a sus ciudadanos,
que tanto les quieren, nuestra clase política se ha puesto
las pilas y ha descendido de los “cieloscelestialesdesdelosquesecambiaelmundo”
a la tierra terrenal en la que mal vivimos el resto de los desagradecidos
mortales, y una vez aquí, una vez aterrizados, nos han obsequiado
con otra cascada de medidas que nos llenarán de alegre felicidad,
al despejarnos el negro horizonte que la oposición errante
nos augura.
Así, doña Bibi, que aunque su apellido diga lo contrario
aun no se ha ido, nos va a poner una biblioteca específica
para mujeres nada menos que en el barrio de Salamanca de Madrid. Esta
misma señorita, plantea que o se visten moros y moras con sus
ropas tradicionales o ambos dos se pasan por El Corte Inglés
y se “habillan” de la arruga es bella y, eso sí,
nada de velo; y digo yo que…. ¿qué hemos de hacer
los que somos de tierras que aun con su personalidad no tienen ni
han tenido nunca traje regional?, porque por esa regla de tres, los
moros tendrán todo el derecho del mundo a decir que aquí
lo mismo, que los de Utrera con zahones, ellos, y con faralaes, ellas.
En fin, que lo de esta chica es de traca.
Pero no acaba aquí el desempeño de su desvelo ciudadano.
El congreso de los diputados en sesión plenaria ha acordado
reconocer y acogerse al proyecto Gran Simio, lo cual está muy
bien ya que en él se reconoce el derecho a la vida y a la libertad
de estos animales, que no han de serlo tanto cuando a bípedos
del continente africano, a efectos prácticos, ni la vida ni
la libertad se les respeta. Pero es que esto último es meterse
en terrenos escabrosos que no les corresponde.
Y para finalizar tan ardua sesión de control al gobierno, el
congreso ha legislado que en el plazo de tres años las bombillas
que provocaron que el siglo XIX fuera el de las luces, las de Edison,
han de dejar de fabricarse para que usemos solo las de bajo consumo,
que miren por dónde, son de alto coste. Y es que no saben qué
hacer para endulzarnos la vida.
Para cerrar el día nos anuncian que en este año se triplicará
el número de familias que no podrán hacer frente al
pago de la hipoteca asumida. Pero como dijo el sensible “dios”
Solbes, eso no es un problema político ni social, es un problema
bancario.
Y encima les pagamos.