| Recuerda | La FSP-UGT de Madrid
pertenece al conjunto de sus afiliados/as, y por tanto:
· Tienen derecho a conocer como se gestiona.
· Tienen derecho a manifestar sus discrepancias.
· Tienen derecho al debate.
Este Portal nace para ellos y ellas. Participa, y no dejes
que, aparatos ocupados por vividores, manipulen una Organización Centenaria: LA
UNIÓN GENERAL DE TRABAJADORES.! |
|
| En Linea | | | | | Conectados | | Usuarios: | 0 | | Invitados: | 12 | | Total: | 12 |
|
|
|
|
|
El Banco de España se equivoca.
Enviado por: Admin en 01 Jul, 2008 - 03:40
Colaboraciones
|
(1-7-08)
- El Banco de España acaba de reprender al Gobierno porque
dice que no hace frente convenientemente a la crisis y es lógico
que eso llame la atención de los ciudadanos, e incluso que
cause preocupación.
Desgraciadamente, sobre las opiniones de los bancos centrales
no hay apenas debate y lo que argumentan sus responsables suele ser
aceptado sin rechistar por casi todo el mundo.
Es una pena, porque los ciudadanos deberían saber que las opiniones
del Banco de España, y más concretamente estas últimas
criticando al Gobierno, no tienen rigor científico alguno y
que solamente responden a postulados ideológicos muy respetables
pero infundados y que en absoluto tienen que ser compartidos por toda
la sociedad como si fueran un dogma de fe.
Como siempre, el eje de las recomendaciones al ejecutivo se centra
en la necesidad de moderar los salarios para hacer frente a la crisis.
Algo realmente sorprendente si se tiene en cuenta que los salarios
españoles se han moderado tanto en los últimos años
que nuestro país ha sido el único de la OCDE en donde
han disminuido en términos reales en los últimos años.
En contra de lo que ahora dice el Banco de España y de lo que
viene diciendo en su discurso de piñón fijo, más
bien se podría pensar que si no hubiera sido así, si
las rentas salariales hubieran dispuesto de mayor poder adquisitivo,
la economía española no hubiera sufrido un endeudamiento
tan grande como el que tiene ahora, disfrutaría de mercados
internos más potentes y hubiera estado más incentivada
a competir por la vía de la innovación o la calidad.
Sensu contrario, puede pensarse, pues, con fundamento que lo que hace
el Banco de España recomendando más moderación
salarial es condenar a la economía española a desempeñar
un papel subordinado y de segunda fila en los mercados internacionales.
Aunque, eso sí, favoreciendo de esa manera que los bancos sigan
haciendo más negocio con el endeudamiento privado y que las
empresas aumenten sus beneficios.
Pero como ni siquiera el Banco de España puede ya disimular
el enorme privilegio que han tenido éstos últimos (que
en España son unas siete veces más altos que la media
europea), ahora se ha atrevido a proponer que no solo se moderen las
rentas salarias sino también los márgenes empresariales.
Con ese criterio, el Banco de España hace una pirueta discursiva
verdaderamente increíble.
Vemos: el total de la producción de la economía es justamente
el total de las rentas. No puede ser de otra manera: la producción
alcanza un valor determinado porque han de retribuirse por ese determinado
valor al conjunto de los agentes que participan de un modo u otro
en la producción. Y las rentas posibles solo pueden ser las
del capital (los beneficios), las del trabajo (los salarios) y las
del Estado. Si el Banco de España pide moderación de
los márgenes empresariales y de los salarios, o está
pidiendo que disminuya la producción o está pidiendo
que aumenten las rentas del Estado.
¿Estará entonces solicitando el Banco de España
que haya menos actividad en la economía española? ¿O
es que se ha hecho ahora milagrosamente keynesiano y está reivindicando
un papel más activo del Estado? Pero si es esto último,
¿no resulta contradictorio con sus llamadas a la reducción
de impuestos y al “ajuste” del gasto público?
¿A qué juega el Banco de España con este discurso?
¿Es sincero o es que habla con la boca chica? ¿Cómo
entender un análisis tan pobre y contradictorio en una institución
que se reclama como la expresión del máximo rigor económico?
Otra de las indicaciones del banco al gobierno es que debe reformar
el sistema de pensiones, lo que igualmente resulta un argumento penoso
en la actual coyuntura.
Ningún estudio “científico” de los que ha
financiado generalmente la banca ha conseguido demostrar que la crisis
que vaticinan es inevitable. Por el contrario, absolutamente todos
sin excepción se han equivocado a la hora de anticipar los
escenarios de futuro y cuando decían que se iba a manifestar
un gran deficit se ha logrado un superavit histórico.
Una vez más hay que señalar que el Banco de España
no tiene razones científicas de ningún tipo para decirle
al gobierno y a la sociedad española que lo que conviene es
una mayor presencia del sector privado en el sistema de pensiones.
Lo que está haciendo es aprovechar la crisis y el temor que
lógicamente genera para volver a hacer ruido una vez más
sobre lo mismo y tratar así de conseguir lo que interesa a
los bancos privados: rentabilizar los recursos financieros que ahora
están en manos del sector público. Eso es lo único
que hay detrás de la reforma de las prensiones que reclaman.
Y lo que resulta especialmente lamentable en todo este discurso sobre
la crisis es que mientras el Banco de España se dedica a proponerle
al gobierno medidas que solo benefician a los bancos y a las grandes
empresas y patrimonios, pasa por alto factores reales que han provocado
la crisis y la subida de precios y soslaya remedios que reputados
economistas están proponiendo para salir de ella con mayor
eficacia y equidad.
Así, no habla de la especulación que está produciendo
la inestabilidad y que los reguladores han permitido e incluso estimulado.
Ni tampoco del crecimiento de la masa monetaria generado por los grandes
bancos centrales para salvar a los bancos privados y que no puede
sino generar la inflación que ahora dicen que quieren combatir
¡aunque bajando salarios!. Ni, por supuesto, del poder de mercado
de las grandes empresas para manejar los precios a su antojo, ni de
las inversiones arriesgadas en un modelo de crecimiento insostenible
de los bancos y cajas españolas. Ni de los privilegios de la
banca que para aumentar su negocio ha incentivado y provocado un endeudamiento
de las familias y empresas desorbitado y que en realidad tiene los
mismos o peores efectos que el endeudamiento público que tanto
combaten los bancos centrales.
Como tampoco se hace eco de medidas mucho más razonables y
efectivas para afrontar la crisis como las que señalaba hace
unos días Joseph Stiglitz cuando decía que “si
se quiere basar el crecimiento económico en los avances científicos
y tecnológicos, y no en la especulación inmobiliaria
o financiera, habrá que reajustar los sistemas fiscales”,
algo de lo que ni por asomo quiere oir hablar el Banco de España...
si no es para bajar los impuestos de los ricos.
Realmente, lo que ocurre es que el Banco de España está
en otra onda, en la de los adinerados y los poderosos. Es lógico
que hable como habla pero los ciudadanos y nuestros representantes
políticos deben saberlo. Y criticarlo.
|
|
|
| |
|
|